Asociaciones islámicas, ‘indignadas’ con Mas por ‘permitir la injerencia’ de Marruecos en la enseñanza del Islam

  • ‘La implantación de la asignatura de religión corresponde a la Comisión Islámica’, señalan

  • La Junta Islámica Española también rechaza la ‘cesión de soberanía’ al país alauí

“No entendemos por qué Cataluña ha acudido a Marruecos para introducir la enseñanza del Islam en las aulas catalanas”, se muestra categórico el presidente de la Comisión Islámica Española, Mounir Benjelloun, cuando se le pregunta por la propuesta que ha realizado, en el marco del Plan Marruecos 2014-17, el Gobierno de Artur Mas aMarruecos de crear una comisión mixta catalana-marroquí para introducir la enseñanza del Islam en las aulas de Cataluña.

Benjelloun, en declaraciones a EL MUNDO, afirma que “la implantación de la asignatura de religión islámica en las aulas sólo corresponde a la Comisión Islámica”, no a ningún país extranjero, tal y como está estipulado en el convenio firmado en 1992 entre esta asociación y el Gobierno de España. “Cataluña a día de hoy pertenece a España, por lo que tiene que cumplir este convenio de colaboración”, prosigue el presidente del mayor órgano de representación de los musulmanes en España.

“La Generalitat comete un gran error al permitir la injerencia de otro país [en referencia a Marruecos] en la enseñanza del Islam, y más si hay una organización que representa a todos los musulmanes del país”, asevera el líder de la Comisión Islámica, que, además, recalca que en este órgano están representados todos los fieles islámicos que viven en España, “no sólo los marroquíes”.

Al respecto de las medidas que van a tomar ahora para frenar esta decisión del Govern, Benjelloun explica que no han pensando, de momento, en “presentar una denuncia, aunque sí se va a luchar para no se viole el acuerdo firmado con España”. “Estamos hablando con nuestros asesores jurídicos, con el Gobierno de Mariano Rajoy y con Mas para mostrar nuestra indignación”, remacha el presidente de la Comisión Islámica.

Sin embargo, Benjelloun prefiere no incidir sobre la relación entre el proyecto que Mas le ha presentado a Marruecos y el proceso soberanista en Cataluña. Sobre si el Govern tiene como objetivo atraer a la causa independentista a los casi 300.000 marroquíes residentes en Cataluña, el presidente de la Comisión Islámica mantiene que no debe entrar en este tipo de valoraciones porque “no queremos politizar nuestra queja”.

“Nosotros no estamos ni a favor ni en contra de Marruecos”, reivindica Benjelloun. “Sólo queremos que se cumpla el convenio de colaboración, que señala que únicamente la Conferencia Islámica Española puede cumplir todo lo relacionado con la asignatura de religión islámica”, concluye.

Críticas de otras asociaciones de musulmanes

El presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España(UCIDE), Riay Tatary, también ha recordado, en declaraciones a Europa Press, que la enseñanza del Islam a los alumnos musulmanes residentes en España depende de la Comisión Islámica de España y que “nadie debe interferir”.

“La enseñanza religiosa islámica en España es competencia de la Comisión Islámica de España”, ha subrayado Tatary, que ha recordado a su vez que ya hay una legislación aprobada al respecto, un convenio sobre designación y régimen económico de las personas encargadas de la enseñanza religiosa islámica firmado en 1996, según el cual la CIE es la encargada de “comunicar a las administraciones educativas el nombre de las personas designadas para impartir la enseñanza religiosa islámica en los centros docentes en los que exista demanda de esta enseñanza”.

Por último, la Junta Islámica Española también ha criticado el plan de la Generalitat, puesto que, en su opinión, de la forma que se ha planteado supone “una cesión de soberanía” a Marruecos, al otorgarle capacidad de decisión en la forma en que se enseñaría el Islam y la lengua árabe.

En declaraciones a Servimedia, fuentes de esta organización explicaron que el desacuerdo con la medida no tiene relación con el fondo de la iniciativa, “puesto que sería un enriquecimiento para toda la sociedad y abriría oportunidades laborales”, sino que es fruto de que esta medida no se vaya a gestionar desde el Estado español y contando con la comunidad islámica autóctona, “es decir, con los musulmanes que vivimos en España”.