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La Comisión Islámica Española ataca a Mas por ceder la tutela del Islam en Catalunya a Marruecos

  • Quiera o no quiera Catalunya, la tutela y la enseñanza del Islam nos pertenece únicamente a nosotros”, afirma Mounir Benjelloun, presidente de la Comisión Islámica Española
  • El plan supone una vulneración del acuerdo firmado entre el Gobierno y los musulmanes españoles, que otorga la tutela a esta Comisión.

La Comisión Islámica Española ha reaccionado con dureza al plan aprobado este lunes por la Generalitat y que otorgaría a Marruecos la tutela del Islam en Catalunya.

El plan Marruecos 2014-2017, aprobado el lunes en el Consejo Ejecutivo del Gobierno catalán, establece cinco grandes ámbitos de cooperación con Marruecos y sus inmigrantes en la comunidad:  relaciones institucionales; cooperación al desarrollo; relaciones económicas; cultura, universidades e investigación, y catalanes de origen marroquí. Entre otros puntos, contempla  introducir la enseñanza del árabe y del tamazig-dialecto que se habla en la zona del Rif, en el horario lectivo de los centros educativos.

El documento, de 54 páginas, ha sido elaborado con la colaboración de varios departamentos de la Generalitat, como la Consejería de Enseñanza, la Dirección General de Inmigración y los Mossos d’Esquadra y en él han participado también varios colectivos marroquíes y la Fundación  Nous Catalans, que promueve el independentismo entre la población inmigrante.

Según este plan, Rabat tendría un papel determinante en la elaboración de los contenidos religiosos para Catalunya y en su difusión, tanto a través de centros escolares como de mezquitas, un caso único en Europa.

En rueda de prensa tras ese Consejo Ejecutivo, el portavoz del Govern, Francesc Homs, destacó que los catalanes de origen marroquí son desde hace 15 años el colectivo más numeroso de ciudadanos de origen foráneo –con un 20,3% de la población extranjera y un 3% de la población total– y que Catalunya ya tiene planes de trabajo operativos con Japón, Quebec y Flandes, a los que ahora se sumaría Marruecos para reforzar y promover la acción exterior de Catalunya.

La Generalitat defiende esta colaboración con las autoridades marroquíes en que “puede redundar  en una mejora en cuanto al diseño de los contenidos educativos que se dirijan específicamente a las entidades marroquíes, así como en una mayor eficacia a la hora de difundir estas propuestas de formación”. Según este documento, sería una comisión mixta, formada por representantes de Catalunya y de Marruecos, la encargada de promover los cambios en la ley educativa para adaptarla a este nuevo escenario e “introducir la enseñanza de la religión islámica”.

Sin embargo, las intenciones de la Generalitat han provocado malestar entre los principales dirigentes musulmanes del país, en desacuerdo con que la tutela del Islam sea transferida a Marruecos.

“Sabemos que cada comunidad autónoma puede hacer lo que considere procedente, pero no estamos de acuerdo en absoluto en que la enseñanza y la tutela del Islam esté en manos de Maruecos”,  afirma Mounir Benjelloun, presidente de la Comisión Islámica Española, el mayor órgano de representación de las distintas asociaciones de musulmanes en el país e interlocutor ante el Gobierno.

Benjelloun se remite al acuerdo de colaboración firmado en 1992 con el Estado español, en virtud del cual corresponde a la Comisión la tutela de la enseñanza y difusión del Islam en España. Este convenio reconoce el derecho de los alumnos musulmanes que así lo soliciten a recibir enseñanza religiosa islámica en los centros docentes públicos y privados concertados y deja claro que “la enseñanza religiosa islámica será impartida por profesores designados por las Comunidades pertenecientes a la Comisión Islámica de España y los contenidos de la enseñanza religiosa islámica serán proporcionados en conformidad con esta Comisión”. Además se establece también que los imanes deben contar con una certificación expedida por la comunidad islámica a la que pertenecen y siempre con la conformidad de la Comisión.

“El Gobierno de Catalunya se está equivocando”, advierte, “Creemos que es una violación del acuerdo y que es un error que desde otro país ajeno  se asuma la tutela del Islam. Los musulmanes españoles somos maduros y tenemos un órgano que nos representa”. Benjelloun anuncia que desde la Comisión están estudiando el tema con asesores jurídicos y que  tomarán las medidas oportunas para instar a Mas  a respetar este acuerdo. 

“Si realmente tienen la intención de promover esta asignatura, lo que tienen que hacer es ponerse en contacto con nosotros.  Aunque Catalunya no quiera, ese tema de la tutela y de la enseñanza nos pertenece únicamente a nosotros”, afirma.

En Catalunya residen en la actualidad 270.000 marroquíes, una población que ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años. En 2000, era de apenas 72.748 personas y hace cinco años, de 170.000.  Este colectivo representa, a distancia, el grueso de la población inmigrante en la comunidad, siendo la rumana- con 118.795 inscritos- la segunda con más presencia.  A los centros escolares catalanes asisten 24.000 alumnos marroquíes y aunque en ningún centro público se ofrecen clases de religión islámica en horario lectivo, sí se imparten de manera ocasional como actividad extraescolar.

El presidente de los musulmanes españoles rechaza entrar en valoraciones políticas sobre si el plan podría tener alguna intención de cara a la consulta soberanista, ante la que algunas asociaciones musulmanas en Catalunya han mostrado sus discrepancias.   La ley de consultas, que la Generalitat pretende aprobar el viernes, permite a la mayoría de la población inmigrante votar el 9-N.

“Nosotros por lo que velamos es por la soberanía de los musulmanes españoles y rechazamos esta injerencia”, sentencia Benjelloun, “lo que no queremos es que se deje de cumplir con los acuerdos firmados con el Estado español y se de facultades a otro país”.

“No han contado con nosotros”, dicen desde la Unión Islámica de Cataluña.

También la Unión Islámica de Cataluña ha acogido este plan con recelos. “Dicen que han contado con organizaciones musulmanas para elaborarlo, no sé con cuáles. Con la nuestra desde luego no”, afirma con indignación Mohamed Ghaidouni, presidente de esta entidad, que agrupa a 150 asociaciones y representa a más del 60 de la población musulmana de Catalunya.

Los musulmanes catalanes creen que el plan aprobado ahora por Mas llega tarde, concretamente 22 años, desde que fue suscrito el convenio con la Comisión Islámica. “Nosotros se lo solicitamos a la Generalitat más de una vez y si no se ha hecho hasta ahora, es porque el Gobierno catalán no quiso que se hiciera o puso dificultades para que se aplicase el convenio”, dice el líder de los musulmanes catalanes.

El convenio se aplica desde hace años en otras comunidades, como Andalucía o País Vasco, donde se imparten clases de Islam sin injerencia alguna del gobierno marroquí.   “Lo que tiene que hacer Mas es ponerse en contacto con el Gobierno vasco, o con el andaluz, que ya lo hacen, y no con Marruecos”, dice.

Ghaidouni afirma no entender por qué ahora el Gobierno catalán sí accede a aplicarlo, aunque descarta pronunciase sobre una posible intencionalidad política: atraerse a la importante población musulmana, que tendrá derecho a voto, a la consulta del 9-N.

La comunidad musulmana catalana no ha manifestado públicamente su postura sobre el plan soberanista de Mas y  en privado no existe tampoco un sentir claro hacia una y otra opción, asegura este líder. Tampoco Marruecos ha expresado de manera oficial, aunque la cuestión genera recelos por la repercusión que ello podría tener en el conflicto del Sáhara, uno de los temas calientes del Gobierno de Mohamed VI. En cualquier caso, Ghaidouni recuerda que las relaciones entre Marruecos y la Generalitat son “magníficas”, sobre todo en virtud de los intereses comerciales. Más de la mitad de las empresas implantadas en Marruecos son catalanas.

“No nos tienen tampoco en cuenta para frenar el yihadismo”

La radicalización de la población musulmana en Catalunya y la implantación de células islamistas en la comunidad es un asunto que mantiene en alerta a las fuerzas de seguridad desde unos años a esta parte. Según algunos expertos, hasta el 10% de los musulmanes allí asentados presentan un perfil radical.

La preocupación se acredita con los numerosos golpes asestados en los últimos años a los “laboratorios yihadistas” de Catalunya. Según información de los Mossos, en la comunidad existen más de cuarenta mezquitas de corte salafista, considerados viveros para el yihadismo, y recordados son algunos mensajes incendiarios lanzados por varios imanes de la comunidad, alentando a la implantación del Islam más radical.

Pese a ello, la Generalitat carece de un plan definido para enfrentar esta amenaza. La Unión Islámica de Cataluña ha ofrecido en numerosas ocasiones su asesoramiento al Gobierno de Mas, pero sin obtener respuesta, como acredita su presidente.

“Tenemos planes de trabajo en las mezquitas, contando con la ayuda de los imanes más moderados de Catalunya, pero desde el Gobierno no hemos recibido ninguna contestación”, afirma con rotundidad, convencido de que toda estrategia que no cuente con el asesoramiento de la población musulmana asentada ya en el país está abocada al fracaso.  “Somos los únicos que podemos reducir ese sentimiento de radicalismo, la solución no está fuera”.

Les sorprende la tibieza del Gobierno catalán en este asunto. Hace dos años, se supo además que el fundador de la Federación Catalana de Entidades Paquistaníes, Khalid Shabaz Chuhan, vigilado por las fuerzas de seguridad por sus tesis radicales, figuraba en las listas de CIU para las elecciones autonómicas. Shabaz es actualmente responsable del área asiática de la Fundación Nous Catalans, dirigida por el secretario de inmigración de CDC, Ángel Colom.